Calle Laurel y Calle San Juan: La Guía de Pinchos de Logroño
¿Has llegado a Logroño y alguien te ha dicho eso de «esta noche, a la Laurel»? ¡Prepárate! Las calles Laurel y San Juan son el corazón del pincheo en La Rioja: decenas de bares, cada uno con su especialidad, y un buen vino de Rioja en cada parada. Aquí te contamos qué pedir en cada sitio, en qué se diferencian las dos calles y cómo vivir el chiquiteo como un logroñés más.
Respuesta rápida: la Calle Laurel es la más famosa y animada, con bares históricos y un pincho estrella en cada uno, como el champiñón del Soriano o el matrimonio del Blanco y Negro. La Calle San Juan, a cinco minutos andando, es más tranquila y de barrio, con bares premiados como Tastavín, reconocido por la Guía Michelin. Lo ideal es probar las dos: un pincho y un vino por bar, ¡y a por el siguiente!
¿Qué es el Chiquiteo?
En Logroño no se va de tapas: se va de pinchos. La costumbre es entrar en un bar, pedir su especialidad con un vino, comerla de pie en la barra y pasar al siguiente. A esa ruta de bar en bar se le llama chiquiteo, y la gracia está en no repetir: cada bar tiene un pincho por el que es conocido, y nadie va a la Laurel a quedarse en un solo sitio.
Calle Laurel: Los Pinchos que No Te Puedes Perder
La Laurel y sus travesías (San Agustín, Albornoz y la Travesía del Laurel) forman la famosa Senda de los Elefantes, en pleno casco antiguo. Estos son los clásicos que todo el mundo debería probar al menos una vez:
- Bar Soriano: el mítico champiñón a la plancha con su gamba y su salsa secreta, servido en pincho sobre pan. ¡Es el pincho más famoso de la ciudad!
- Bar Ángel: la otra gran casa del champiñón, para que compares y elijas bando.
- Blanco y Negro: el matrimonio, un bocatín de anchoa y boquerón con pimiento verde frito. Un clásico de toda la vida.
- Bar Jubera: unas patatas bravas con salsa casera picante que han hecho historia.
- Tío Agus (Bar Lorenzo): pinchos morunos y el famoso pincho Tío Agus, con una receta que guardan en secreto desde hace años.
- Bar Sebas: tortilla jugosa, también en versión picante.
Y si prefieres sentarte a la mesa, en la calle San Agustín, entre la Laurel y Portales, está el Mesón Charro, con cocina riojana a la brasa: chuletillas de cordero, pimientos asados con ventresca, pochas y salchichón a la brasa.
Calle San Juan: El Pincheo Más Auténtico
Si la Laurel es la estrella, la Calle San Juan es el secreto mejor guardado de los logroñeses. Tiene apenas 150 metros pero reúne unos 26 bares y restaurantes, con un ambiente más relajado y una cocina que mezcla lo clásico y lo moderno. Algunos de sus imprescindibles:
- Tastavín: alta cocina en formato pincho, con reconocimiento de la Guía Michelin y una gran carta de vinos de Rioja.
- Umm: creatividad y fusión, con una carta que cambia con las estaciones. También aparece en la Guía Michelin.
- La Segunda Taberna: sus rabas de monte, setas shiitake rebozadas que sorprenden a todo el que las prueba.
- Bueno, Bueno: pequeño, siempre lleno y con pinchos que hacen honor a su nombre.
- García: embutidos de primera, pancetita y tostas de cecina y jamón.
- El Torres: su hamburguesa de Kobe y la bocatita de calamares.
- Papin Dulce: para el final, una de las cafeterías más famosas de la ciudad, con postres caseros y café de especialidad.
Además, la San Juan celebra sus fiestas de barrio cada 24 de junio, con música y ambiente en la calle. ¡Un plan redondo si visitas Logroño en verano!








Consejos para Disfrutar del Pincheo en Logroño
Aquí te dejamos algunos trucos para que tu ruta sea perfecta:
- Un pincho por bar: pide la especialidad de la casa, disfrútala y sigue. Así pruebas más y vives el chiquiteo de verdad.
- Acompáñalo con Rioja: un tinto joven o un crianza por copa es lo típico. Si no te apetece tinto, pide un blanco de viura o un rosado.
- Elige tu hora: el mediodía es perfecto para un vermut tranquilo; por la tarde-noche, y sobre todo en fin de semana, la Laurel se llena de vida.
- Empieza por San Juan y acaba en la Laurel: o al revés. Están a cinco minutos andando y cada una tiene su encanto.
¿Dónde Dormir Cerca de la Laurel?
Lo mejor del pincheo es poder volver andando. A un paso de la Laurel tienes el Hostal Puente de Hierro, en la calle Carnicerías, con habitaciones como la Doble Superior, y en la calle Portales el Apartamento Capricho de Portales, con todo el encanto del centro histórico. Si haces el Camino de Santiago, el Albergue San Nicolás está también en pleno casco antiguo. Puedes ver todas las opciones en alojamientos en Logroño.
Preguntas Frecuentes sobre la Laurel y la San Juan
¿Dónde está la Calle Laurel?
En el casco antiguo de Logroño, a un paso de la calle Portales y de la concatedral de La Redonda. Junto con sus travesías forma la llamada Senda de los Elefantes.
¿Qué diferencia hay entre la Calle Laurel y la Calle San Juan?
La Laurel es más famosa, más grande y más concurrida, con bares históricos de un solo pincho estrella. La San Juan es más corta, más tranquila y de ambiente de barrio, con propuestas más modernas y algunos bares reconocidos por la Guía Michelin.
¿Cuál es el pincho más famoso de Logroño?
El champiñón a la plancha del Bar Soriano, en la Travesía del Laurel: champiñones con una gamba y su salsa secreta, servidos sobre pan.
¿Qué es el chiquiteo?
Es la costumbre riojana de ir de bar en bar tomando un vino pequeño y un pincho en cada uno.
¿Hace falta reservar para ir de pinchos?
No. En los bares de pinchos se come de pie en la barra, sin reserva. Si quieres comer o cenar sentado, como en el Mesón Charro, conviene reservar, sobre todo en fin de semana.
Laurel y San Juan: Así Sabe Logroño
Pinchos, vino, risas en la barra y el ir y venir de gente entre bar y bar. Eso es Logroño. Ven con hambre, con ganas de probar y sin prisa por irte. ¡Te esperamos en la Laurel!

